El magistrado del Juzgado de Primera Instancia 81 de Madrid aplica la «rebus sic stantibus» al alquiler de una céntrica discoteca madrileña, a cuyos arrendadores exime de pagar el alquiler hasta que vuelvan a operar con normalidad.

 

De acuerdo con el magistrado, “no puede aceptarse que la prohibición de la apertura de los establecimientos o reducción drástica de horarios de apertura o de aforos en los negocios como consecuencia de la declaración del estado de alarma por el COVID-19 pueda ser considerado un ‘incumplimiento por el arrendatario de la citada obligación’”

 

Sin perjuicio de lo que resulte probado en el acto del juicio del procedimiento principal en relación con la concreta repercusión a la Sala de Fiestas (…), existen indicios bastante claros de que la situación económica tras la irrupción del coronavirus constituye un acontecimiento de carácter excepcional que puede tener graves consecuencias económicas, máxime teniendo en cuenta el tratamiento especialmente riguroso que se ha dado a este tipo de negocios, porque por su propia dinámica habitual conllevan un mayor riesgo de contagio“, añade.

 

La ‘rebus sic stantibus’ (estando así las cosas) es una de las cláusulas más conocidas de la historia del derecho en Europa. Aplica una significativa corrección a otro principio igualmente histórico, el de ‘pacta sunt servanda’ (los pactos deben cumplirse), porque afirma que cuando, de manera sobrevenida, por fuerza mayor, cambian las circunstancias en las que se firmó el contrato, cada una de las partes puede desistir de su cumplimiento o renegociarlo.

 

El caso se dilucidará en el consiguiente juicio. La medida es susceptible de ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid.

 

Vía confilegal.