LA PENSIÓN DE ALIMENTOS CUANDO MI HIJO ES UN «NINI»

La obligación no tiene una duración automática. Ni se extingue cuando el menor alcanza la mayoría de edad, ni es una obligación vitalicia.

Con carácter general la obligación de alimentos cesa cuando el hijo alcanza la independencia económica; pero esto no significa que el alimentista desempeñe una ocupación laboral continua y efectiva, sino que es suficiente con que ostente una aptitud real para ejercer un oficio, profesión o industria. Este deber consiste en ayudar económicamente a sus hijos, aunque lleguen a la mayoría de edad, y subsiste en tanto no puedan cubrir por sí mismos sus necesidades, entendida no como una mera capacidad subjetiva de ejercer una profesión u oficio, sino como una posibilidad real y concreta en relación con las circunstancias concurrentes.
Mi hijo ha alcanzado la mayoría de edad y ni estudia ni trabaja, ni tiene intención de hacerlo. La obligación de alimentos se extiende “hasta que los hijos alcancen la suficiencia económica siempre y cuando la necesidad no haya sido creada por la conducta del propio hijo”.
El abandono, vagancia y falta de aprovechamiento en sus estudios por parte del hijo puede ser una causa de extinción del derecho a la pensión alimenticia, porque se exige la participación y colaboración de todas las partes para salir adelante en la vida familiar, y no sólo de los progenitores, frente a la pasividad injustificada de su hijo.